jueves, 2 de mayo de 2013

Color en el Festival de Cine de Málaga



Estamos deseando que llegue la primavera de verdad. Esa que da entrada al verano, no la que nos obliga a sacar el paraguas. Y no por quitarnos el abrigo, que eso ya lo hicimos hace unas semanas, y aún a pesar de que parece que ha vuelto el frío, nos negamos a llevarlo de nuevo. Es, simplemente, por cambiar de colores. Nunca pensé que lo diría, pero estoy cansada del negro, del verde militar, del azul marino o del marrón chocolate. De mi blanco nada favorecedor en la piel y de mis manos moradas. ¡Quiero luz, tonos alegres y ver que mis mofletes han sido tocados por el Sol!

A falta de mi repaso a lo visto en varios festivales de cine desde que me fui a Londres, no voy a intentar empezar por el primero de ellos, pero sí por el más cercano a esa primavera de verdad. Y abandono todo elogio a las que vistieron de oscuro. Luz, luz, luz. Y no podía ser de otra forma, porque bajamos al sur de España. Las triunfadoras del Festival de Cine de Málaga en esta edición de 2013 fueron "15 Años y Una Vida" de Gracia Querejeta, como Mejor Largometraje, y "Ayer no termina nunca" de Isabel Coixet, como Premio Especial del Jurado.

Sin embargo, para nosotros (que no hemos visto ninguna de los filmes premiados) las triunfadoras se quedaron en la alfombra roja. Si me tengo que quedar con alguna, sin duda, con Juana Acosta. Creo que acertó, mejor o peor, en cada uno de sus paseos por el photocall, aunque yo elijo su Deep Waves en la Ceremonia de Clausura. Escogió el 
amarillo en varias ocasiones, en ésta y en la que decidió lanzarse a enseñar piernas con un short negro y subida en unos stilettos imposibles para la que escribe. Pero lo que me gusta de verdad es su corsé peplum. Amarillo, por supuesto. Y Toni Acosta, con su escote halter en tangerine naranja, color Pantone del año pasado, cortesía de Roberto Torreta.

En esta gama de amarillos-naranjas se situaron mis favoritas, salvo algunas excepciones. Es por eso que, más que con vestidos puntuales, me quedo con esos colores. Desde el naranja de Megan Montaner por Blumarine, hasta el tono más fuerte de María Estévez con su Pedro del Hierro.




Fuera de ese rango, cuatro a destacar: Kirá Miró y su Giorgo Armani, más quizás por su maquillaje y su escote, que me encantó. Y eso que viste de oscuro. Marc Clotet, para mí, el más elegante del género masculino; y Ana Fernández, que aún a pesar de coincidir con Ingrid Rubio en la elección de su Miguel Palacio para Hoss Intropia, la veo muy favorecida. Y de nuevo, me encanta el escote. Acertó en dos ocasiones, ésta y con su vestido tail hem nude diseñado por Amaya Arzuaga

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