jueves, 14 de febrero de 2013

San Valentín en Harrod's

Me hubiese encantado que mi enamorado inesperado me hubiese llevado a merendar a Harrod's. A esa zona repleta de cosas exquisitas que son casi intratables. Casi, porque soy partidaria de los caprichos puntuales. Ese enamorado inesperado que iba a sorprenderme en San Valentín. Estaba convencida. Ese mismo que yo iba a encontrar en Londres, que no iba a regalarme nada espectacular, sino que aparecería con el detalle perfecto. Porque si el año pasado pedía que llegase con alguna de las ideas que le daba aquí; este año, sólo quería tulipanes, chocolates o una sonrisa esperando en la puerta, dispuesta para sacarme a cenar. Y aunque es cierto que he salido a cenar y he recibido una preciosa rosa virtual, otro año en que mi enamorado inesperado no se decide. Eso sí, cada 14 de febrero pediré más esfuerzo, por hacerme esperar. O menos, quién sabe.

Mientras, hubo afortunadas que sí recibieron su sorpresa. Porque vi muchos enamorados esperados, (el mío será único e inconfundible; inesperado, pero el mejor), con rosas, girasoles, globos con forma de corazón y caramelos. Algunos, incluso, pasaron por Harrod's. Quizás llevaban algo para mí, pero se les hizo tarde.










































3 comentarios:

Pilar dijo...

Que buenísimo todo! no dudes de que encontrarás a tu enamorado porque al final todo llega, pero también todo pasa,ja ja ja

Anónimo dijo...

Inesperado... Tú misma lo estas diciendo, así que no lo esperes en fecha concreta o se convertirá en esperado, mejor ansiado. Besazos desde Salamanca. Herme

Anónimo dijo...

Se me olvidaba... hazme un favor y mételo un buen mordisco de mi parte a uno de esos pastelones. Besos. Herme.