miércoles, 26 de diciembre de 2012

Detalles para el día de Navidad


La predisposición para cuidar el detalle de mi tía Pilar es innegable. Busca lo sencillo pero lo cierra. Ella fue la encargada de sentarnos a la mesa el día de Navidad, de conseguir que después de los cuatro tipos de helados que tomé como postre, me entrasen un par de esos roscos de vino que cada año pone en su bandeja. La novedosa mermelada de pimientos rojos y un turrón duro que, ya sí, puedo confirmar que estaba bien bueno. Solomillos al Pedro Jiménez y una decoración manual hecha con cariño que entrará en casa de todos los comensales. Un año más y lo hacemos tradición.











1 comentarios:

Pilar dijo...

Como me gusta que sepas apreciar los detalles,aunque sean sencillos,no se porque pero en eso somos igualitas.Besos.