lunes, 5 de noviembre de 2012

Fotografía de calendario

El calendario de mi oficina me aburre. Paisajes insulsos, parques eólicos o centros de reciclado. Fotografías sin gracia, temática poco original. A principios de este año, como a mí no me gustaba lo que veía cada vez que contaba los veinte días hábiles que los Juzgados y la Ley tienen a bien darnos para contestar las demandas y demás escritos que llegan por el descontento de los clientes, decidí customizar el calendario. Ya conocéis mi manía de customizar, por muy mal que lo vean algunos de mis compañeros. 

La fotografía que utilicé para el pasado mes de octubre reunía a la familia por parte de padre; la directa, porque meter a todos acabaría con el año al completo. Cada vez que uno de mis compañeros, que ya se acostumbran a mi decoración, cogía el calendario para contar esos veinte días, se fijaba y preguntaba por la fotografía. Este domingo volvimos a juntarnos con la misma excusa de la que salió aquel retrato, por lo que decidimos actualizarlo y ver el cambio de un año. Aquí tenéis el resultado. Y qué queréis que os diga, seguimos siendo guapos.




5 comentarios:

Pepiro Grillo (la voz de tu inconciencia) dijo...

Parece un juego de encuentra las diferencias...eso si hay 4 que ni se han movido en un año!!!!!!
Y alguno@s se han arreglado los dientes de la boca....jajajaja

Bss, como os quiero

Hermenegildo dijo...

La virgen!!!

Pilar dijo...

Peeeerdona que te diga pero se nota el año y sobre todo a ti....¡estás mucho mejor!

Carmen mañica dijo...

Guapos reguapos tod@s

Marta dijo...

¡Gracias!