jueves, 2 de agosto de 2012

Una planta de encargo

Una compañera de la oficina supo hace poco tiempo que entre mis muchas aficiones, casi todas ellas más propias de esas mujeres que ya forman parte del Imserso, estaba la de bordar cuadros a punto de cruz. Llevo haciéndolo desde los nueve años, me relaja y entretiene. Hace que no piense que pierdo el tiempo si sólo estoy viendo la televisión.

Esta compañera me pidió que le hiciese un cuadro que ella había comprado hace tiempo pero que nunca se decidió a empezar. Et voilà! Hoy lo he terminado bajo la atenta mirada de Paloma, una mujer que viene a ayudarnos con la limpieza en casa y que, según me dice: "me encanta verte coser, disfruto hasta yo".

Es un grupo de cuatro cuadros y tengo todos los esquemas, por si alguno se anima.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Quéee bonitoooooo
Isa