miércoles, 11 de julio de 2012

Todos los días de mi vida

Yo también tengo una teoría. Mi teoría es sobre los momentos, los momentos que impactan. Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos de gran intensidad que ponen patas arriba nuestras vidas son los que acaban definiendo quiénes somos. Uno de mis momentos absolutamente favoritos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Y son esos momentos los que conforman nuestra historia. Como nuestra lista de grandes éxitos particular de recuerdos que reproducimos y que volvemos a reproducir en nuestra mente, una y otra vez.
(Todos los días de mi vida, (The Vow / USA / 2012))

Aún a pesar de que a mi hermano y a mí no nos gustase el final, de que nos sonara raro el doblaje de Rachel McAdams y de que disfrutásemos más capturando ideas para nuestro futuro loft que prestando atención al guión; algo de lo que dijo su protagonista (Chaning Tattum) sí se me quedó en la cabeza. Poco, pero rotundo. Y la decoración de su casa la copiaremos ambos de forma íntegra, sólo necesitamos ver quién consigue antes uno para comenzar con el proyecto.

6 comentarios:

Pilar dijo...

Niña, vete ya a la cama!

Marta dijo...

¡A mimir! ¡Ya voy!

Pilar dijo...

Por cierto, a mí me gustó la película, ¡qué llorera!

Marta dijo...

Y a mí también, menos que el final no fuese tan feliz como yo quería...

Anónimo dijo...

Me encant'o, todo en la vida se complica, nunca es todo como uno quiere

Marta dijo...

Ni hay instrucciones, ni un guión fijo...