viernes, 22 de junio de 2012

Nota para un nuevo ingeniero


Breve pero, al fin y al cabo, una felicitación. Nota para reconocer lo orgullosa que me siento de tener en casa, y nunca mejor dicho porque no tiene pensamiento alguno de abandonarla, un ingeniero joven, inteligente y guapo. ¡Qué pena no poder casarme con él! Un ingeniero que lo es a partir de hoy, que ha trabajado desde que se hizo a la idea de que son unos años que hay que hacer y punto, que se convenció a él mismo que podía. Que se arriesgó, aguantó un primer año y continuó sin dejar de sonreírme desde la habitación de enfrente. Que mientras estudiaba seguía pendiente de mis ocurrencias, y en muchas, me acompañó. Un ingeniero que ha compartido conmigo biblioteca, desesperaciones y arrebatos encolerizados contra el profesorado en general y la Universidad Rey Juan Carlos en particular. Un ingeniero.

C
uando yo me encontré con que me había convertido en doblemente licenciada no tuve ese sentimiento de alegría que ahora tengo. Simplemente me sentí aliviada, pensaba que eso era algo que tenía que hacer y que lo grande aún estaba por llegar. No me sentí orgullosa de mí misma. Y espero que a mi hermano le pase lo mismo. Que sepa que por fin ha subido un escalón más, que no se lo podrá quitar nadie, pero que es uno más hacía arriba. Que tenga esa sensación de que lo bueno aún está esperándole en algún sitio y que si no lo ve, que suba y se mueva hacia los lados. Pero ese escalón Mario, ya es tuyo. No bajas. Tu línea base ya se ha quedado en él. Por delante, lo mejor: pensar en construir. Buscar. Disfrutar. Y yo sí, de tí, estoy muy orgullosa. Bienvenido al mundo post-universitario. Felicidades INGENIERO.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que felicitación mas entrañable y tierna,voy a ver si me saco una carrerista,solo para recibir la felicitación,ja,ja.Besos

Pilarín

Isabelita dijo...

Suscribo todo lo dicho ¡FELICIDADES!

Vidal dijo...

Jode, me voy a sacar un curso del INEM para que me hagas otra de estas a mí.