martes, 20 de marzo de 2012

Cupcakes en Recoleta

Un plan para la tarde que yo no esperaba y que surgió de Renan,  un chico brasileño que conocí gracias a mi amiga Valentina, fue descubrir lo complejo que es el mundo de los Cupcakes. Me di cuenta de que si no me salen tan bonitos como los que se muestran por Internet, no es porque yo sea un desastre, si no porque me faltan los materiales. Os lo prometo. La culpa es toda de ellos, aunque aquí digan que en la cocina de mi madre (aún es de ella) hay de todo.

Diez pesos para entrar, ver y degustar (poco) esos dulces que tanto me gustan. Todo lo dulce me encanta en realidad. Y empecé a formar mi pequeño armario de repostería con un molde más. Papá, no te asustes, tiene el tamaño mínimo. No lo vas ni a notar.



4 comentarios:

EL capitánTrueno dijo...

Traeme alguno ... como botones estan bien

Lo de siempre

Marta dijo...

Naah a ti te queda en un bocadito esto...te va lo consistente :)

Alex -sandra... dijo...

Como resumen a tantas fotos, que ademas curiosamente veo siempre en el trabajo, solo diré que más te vale estar aprendiendo mucho para darnos de merendar a todso cuando vuelvas! besitos!

Marta dijo...

Un curso intensivo de cocina Con un futuro chef estas dos semanas...en fin, algo me quedará...