domingo, 12 de febrero de 2012

Ideas para mi enamorado

Esta semana que viene hay un día que se tiñe de rojo y se rellena con corazones. O eso es lo que me han dicho que hacen, yo nunca lo he celebrado. Un chico me comentó el otro día que él, si estuviese conmigo (no necesariamente conmigo, sino compartiendo un espacio físico de no más de, no se, 200 kilómetros) me regalaría: ropa o zapatoschocolatesrosas y una cena romántica...como mínimo¿Sólo? Menudo San Valentín¿qué vendría en el siguiente? Pensando en qué podrías regalarme tú, he decidido dejarte algunas ideas por escrito, tampoco quiero hacerte sufrir demasiado. Ya lo sabes, soy un encanto.



Lo primero es un cuadro con un deseo muy claro. No quiero la obra de arte, por supuesto. No sé dónde podría meterla. Pero sí esa promesa tan explícita. Si no te ves capaz, que de gente poco sacrificada se está llenando este mundo, te propongo algo más asequible: unas tazas como las de la foto. Son de Starbucks y, obviamente, tendrían que venir con un muffin de chocolate con chocolate y un Coffe Tall Vanilla Latte. Un desayuno sorpresa directo a la cama. Pero estoy segura de que has metido la pata antes de llegar al martes; así que, acompañar cualquier regalo con unos globos en los que reconoces tu error y pides perdón, me hará reír a carcajadas. Y habrás conseguido lo que más me gusta. 



Si el desayuno del Starbucks no te apetece, siempre podrás viajar a NYC y traerme unos dulces cupcakes de Magnolia Bakery, mi pastelería preferida de la Gran Manzana. Un Love Cupcake Combo, ¡con mucho chocolate! Aunque quizás, sólo quieres hacerme engordar la mente. Para eso, los clásicos vampíricos renovados de la editorial Mondadori. O una intención: llevarme a Costa Rica en algún verano y prometerme que conseguiré tocar un guacamayo, y que tú lo mantendrás muy quieto para que yo le haga fotos. Y ese jersey de Ágatha Ruiz de la Prada, con un corazón enorme que he visto desfilar en la pasarela. Con el frío que has visto que estoy pasando estos días, serías todo utilidad. Y si nada de esto te convence, ya sabes, puedes llevarme por fin a esquiar a Bariloche. Tú decides, sólo son ideas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Quien ese chico al que le pides tanto, no hay que pedir nada, así luego no te llevas un chasco cuando no te regalan nada

Marta dijo...

Yo pido la Luna, porque nunca dejaré de pensar que hay cosas mágicas que merecen la pena desearlas :)