sábado, 11 de febrero de 2012

A destiempo


Me parece genial que la Madre Naturaleza haya querido enseñarnos lo que de verdad son temperaturas invernales. Está muy bien, pero ya estoy cansada. No me gusta levantarme de la cama con la nariz fría. Y eso que me escondo bajo mi edredón de plumas hasta el fondo, con pijama largo; he tenido que abandonar los calzoncillos, (momentáneamente). Toda España en alerta por un segundo fin de semana de “ola polar”. Pues no, si yo quisiese saber lo que es Siberia, iría a Siberia. En avión, abrigada y sabiendo a qué me enfrento. Siberia en Madrid, no. Descontando días estoy para chocarme contra el verano, aunque tenga que moverme unos cuántos kilómetros al sur del mundo.

Frío polar en febrero y, apostemos, nieve en marzo. Y es que en este país todo lo hacemos a destiempo. El juez Garzón, por ejemplo, ha sido condenado como consecuencia de una querella mucho menos grave que la primera a la que se enfrentó. En aquella se decidió no condenar, pero dejar abierto expediente. Ahora sí, el Tribunal Supremo le castiga a once años de inhabilitación, justo el tiempo que falta para su jubilación. En el próximo pleito, porque por lo visto este señor ha sido muy activo, se le absolverá porque ya no interesa. A destiempo llega la justicia, no sólo en este caso, sino en muchos últimamente.

Tampoco quiero ponerme yo a criticar este país demasiado, que bastante estamos aguantando estos días de nuestros vecinos europeos. Si los franceses dedican su tiempo a crear gignoles para reírse de nosotros, será todo de pura envidia. Ya no saben cómo ganarnos. Primero intentaron colarse en la península hace muchos años. Llegaron las tropas de Napoléon en busca de tierras, no le dimos importancia y se colaron hasta Madrid, donde nos dimos cuenta que lo que querían era quedarse con nuestras playas y chiringuitos, y hasta ahí podíamos llegar. Les echamos con retraso, pero ya os he comentado que las cosas por aquí las hacemos a destiempo. Y ahora no les dejamos pasarnos en nada, ni al fútbol ni en tennis ni en ciclismo. Lo sentimos, ha llegado el día en que tenéis que pedirnos permiso. Tarde, pero a tiempo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo de los franceses, pero ya sabes que siempre será así

Marta dijo...

Nunca me han caído bien, del todo...