jueves, 26 de enero de 2012

Escapada Sigüenza

Fin de semana en Sigüenza. Escapada fugaz en mitad del mes de enero, que no viene mal. Con más razón si se va a comer bien. Y aún más, si se va a dormir en un auténtico castillo medieval del siglo XII. Esto era algo que todavía no había practicado. Ahora ya puedo decirle a los Reyes Católicos cuando muera y me cruce con ellos en ese mundo paralelo al que vamos: queridos, no os envidio para nada.

Yo había advertido ya que no pensaba salir de mis aposentos o demás salas de ese Castillo, pero los 0ºC a las 18horas, acabaron por confirmar esta intención. Un pueblo pequeño, con restos de la guerra civil en sus calles, que se visita en un paseo mañanero. La catedral, que yo no sé cómo no la estudiamos en el colegio, sorprende. Cierto es que debería estar más cuidada, pero si no hay dinero y además, no es muy visitada, se entiende la falta de medios para reformarla. Pero insisto, deberíamos estudiarla como una más en Historia. En ella, está enterrado el Doncel, quien lleva siglos leyendo el mismo libro. En nuestro Castillo, sin embargo, se dice que duerme el fantasma de Fray Bernardo. Algo que yo me tomaba a risa, pero que viendo la cantidad de pasillos que había, preferí ser cauta y pedir compañía en cada minuto del día. Para que no se asustase él, no yo.

Un Castillo en el que fue retenida la reina Doña Blanca, la esposa de Pedro I El Cruel, y donde se han alojado ya Marlon Brando, Fernando VII, Mingote, los Reyes de España o Forges. Y ahora, también nosotros. Si me tengo que quedar con algo de nuestra visita al Parador diría que: los jabones con esencia de uva en el baño, las chocolatinas en la mesilla, el Canal+ en la televisión, el salón exclusivo para clientes (con enormes sofás azules o granates y grandes chimeneas que se encienden por la tarde), la tabla de quesos variados y la copa de helado, irónicamente titulada Placer sin Azúcar.








2 comentarios:

Anónimo dijo...

Fin de semana buenísimo con ganas de volver a tener otro y pronto

Marta dijo...

Yo estoy pensando seriamente en apuntarme por mi cuenta al siguiente, con desembolso propio...e invitaré al del pijama eterno...