domingo, 4 de diciembre de 2011

Bizcocho marmolado para estudiantes

Inspiración: melancolía universitaria mezclada con sentimiento de "abuela en casa". Algo fácil que saliese bien a la primera. Para una mañana de domingo sola en la cocina. Con un CD recuperado de tu sección de villancicos rockeros, en el que se mezclan U2, Elton John o Bryan Adams. A disfrutar en cualquier desayuno de la semana siguiente, un poco rara, que no nos deja entrar en ritmo ni olvidarse de la rutina.


La semana pasada recordé esos bizcochos marmolados de chocolate que sudan mantequilla por todos sus poros, y que para mí siempre han sido una compra vetada en el supermercado. Buscando algo que hacer, lo encontré en mi libro de cocina para estudiantes. Casero sería más sano. Y me apetecía volver a la cocina.

Ingredientes: 250g de mantequilla, 275g de azúcar, 1 sobrecito de azúcar avainallado y otro de levadura en polvo, 4 huevos, 2 cucharas de ron (que no os tiemble el pulso como a mí, que la liamos), 500g de harina, 1 pizca de sal, 125ml de leche, 30g de cacao, 2 cucharadas de leche, azúcar glas.
Cuando hayáis sacado la mantequilla del frigorífico, -no como a mí, que siempre se me olvida-, y hayáis recuperado el molde ideal para el bizcocho en cuestión del fondo del armario, -evitaréis un alud de tapas de plástico en medio de tu misión de remover la mezcla-; podéis comenzar:

1. Batir la mantequilla con el azúcar y el azúcar avainallado hasta obtener una mezcla espumosa. Incorporar los huevos y el ron.

2. En un bol aparte, mezcla la harina con la sal y la levadura. Removiendo, incorpora ésta mezcla a la anterior, mientras añades a su vez, los 125mil de leche.


3. Horno precalentado a 175ºC. Vierte 2/3 de la masa en el molde previamente engrasado. Un molde rectangular alargado y hondo. Mezcla el tercio restante con el cacao y dos cucharadas de leche y viértelo sobre la masa de color claro. Con el tenedor, mezcla ambas masas procurando formar un motivo en espiral. En mi caso, decidí dividir la mezcla en tres partes, echando la de chocolate en el centro para que quedase un círculo en el interior.


4. Cuece el pastel una hora en el horno, a media altura, y luego espolvoréalo con azúcar glas. Y ahora sí, podéis empezar a devorarlo aún caliente y diez minutos antes de sentaros a comer, como mi hermano.


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