jueves, 3 de noviembre de 2011

Para gustos los colores




Para gustos los colores es algo que te dicen tus amigas cuando hablan del novio de otra amiga que no les gusta mucho: "oye, para gustos están los colores, no podemos elegir todas lo mismo". Es algo que decimos cuando una de ellas te enseña su nuevo bolso y a ti no te hace especial ilusión. Es una frase universalmente utilizada, que queda bien y que además, tiene toda la razón. Mi novio me gusta a mí, el bolso lo llevo yo colgado del brazo (no tú) y me encanta el blanco, pero no el morado. (Menos para las botas blancas, este calzado no pasa por aquí, es un NO rotundo y punto).

Desde que el Café de los 40, de la famosa cadena de radio, abriese sus puertas en la Gran Vía madrileña, esta frase se ha convertido también en el nombre de uno de los platos de su carta: una hamburguesa que tú puedes customizar a tu gusto. Con bacon, sin queso, en su punto o con jalapeños. Como quieras, pero el pan lo ponen ellos al suyo. Y te puede tocar de cualquier color. Eso, la mayor barra de Europa en cocktails y las escaleras de la entrada es lo que más destaca de este restaurante. Es más, se ha convertido en una de mis escaleras favoritas, compartiendo lugar con las del Sacre Coer en París o las de Piazza di Spagna en Roma. He de reconocer que me gustó mucho su exceso de colores, a pesar de las protestas que formulé en su día con mi habitación. Algún día pondré unas en mi casa.

Una carta con cinco tipos de comida, no muy barata y un poco rara. Pero bien para echarse unas cuántas fotos, comprobar que los detalles suman puntos y actualizarse musicalmente mientras comes. Una buena caracterización para Halloween, por cierto.






1 comentarios:

pilarin dijo...

Que chulis las fotos¡¡