martes, 11 de octubre de 2011

Helene Hanff y Frank Doel

"Yo en cambio, conservaré el mio hasta el día que me muera...y moriré feliz sabiendo que lo dejo detrás para que algún otro lo aprecie. Pienso marcarlo a conciencia con suaves indicaciones a lápiz, para atraer la atención de un amante de libros aún por nacer sobre los mejores pasajes."
84, Charing Cross Road
Helene Hanff

Quizás éste es un pasaje sin mucho sentido para aquél que no siga la lectura del libro. Pero me resultó curioso. La escritora, protagonista ella misma de la historia, tiene la misma manía que tengo yo. Subrayar a lápiz reflexiones, diálogos o párrafos enteros que, de alguna forma, me gustaría recordar siempre. Algo que no se puede, obviamente. La memoria no se puede estirar tanto. Por eso, si no me acuerdo yo, al menos que quien abra el libro después, se pare un momento en las palabras remarcadas. Yo creo que merecerá la pena.

La escritora Helene Hanff mantuvo correspondencia durante varios años con Frank Doel, empleado de una librería antigua de Londres que cuidaba a los clientes como las películas muestran que se hacía antaño, y que desgraciadamente, se ha perdido ahora. Las cartas que se cruzaron entre ellos, la esposa de éste, un amiga viajera y demás trabajadores de la pequeña tienda inglesa, se convirtieron en un libro ligero que a mí, me resulta encantador. Fui a ver la obra de teatro hace unos años, dirigida por Isabel Coixet si mal no recuerdo, y ya entonces me gustó. Un sólo decorado, con mesa central y muchos libros. La iluminación te centraba en Nueva York o Londres, dependiendo de quién escribiese. Escasos personajes sentados frente a una máquina de escribir o un papel en blanco.

El libro lo descubrí en una de las estanterías de mi tía Mari Tere, quien me acompañó aquel día al teatro y no pudo resistirse a comprar la obra en cuanto la vió. Dos días en leerla y recordar lo que me gusta esta historia. Seria recomendación.

2 comentarios:

mami dijo...

Genial es la palabra, me quedo un gusto a gominola cuando la ví, digo a gominola porque es mi sabor favorito, sobre todo la mezcla de la gominola con los supositorios. Tienes que dejarmelo leer.

Marta dijo...

¿¿A ti las gominolas?? ¿¿En serio?? Ya sabemos a quién ha salido Sara...pues le devolví el libro a la tía, asiq habrá que pedírselo, pero con lo que tu lees, en un par de horas lo tienes :)

Un besito!
marta