sábado, 15 de octubre de 2011

Excusas de Mario

Todos sabemos que mi hermano Mario tiene un problema públicamente reconocido con el chocolate. No le importa ser chocolate-adicto-no-anónimo. Es más, se siente hasta orgulloso. Pero de la variedad típica, de la que te dan a probar cuando eres niño: el chocolate con leche. Somos mi madre y yo las que nos abrimos a más sabores. Mi padre prefiere el blanco. (Y aquí diría, "¡es que soy madridista!").

Mucha obsesión chocolatera desde pequeño sí, pero a mi hermano no le han gustado nunca las chucherías, los helados y las tartas. Ahora resulta que ha cambiado de opinión. Un mano a mano se lleva con mi madre últimamente que da miedo. Planean hasta estrategias de ataque para dejarte fuera del último pedazo de tarta, cada uno con una cuchara como única arma. Tú te sientes tan intimidada que acabas huyendo.

Pero Mario tiene especial cariño por los cubos de medio litro de la firma americana de helados Ben&Jerry's, (riquísimos he de decir). Él protesta cuando mi padre aparece con un par de esas tarrinas en casa, pero todo es fingido. Hace pocos días, no os concreto cuántos que podéis hasta asustaros, entraron en el congelador dos nuevas: Cookie Dough (diría que su favorito) y Strawberry Cheesecake. El primer día ya tuvo que catarlo, para ver si estaba caducado. Tres o cuatro dedos de helado hubo que probar, que no le valía con una cucharada. Y de ahí hasta hoy, cuando hemos sabido que "todavía queda" medio vaso de uno de ellos. Nadie en mi casa ha visto rastro de esos helados. Afortunada de mí que me dejo meter mi inocente mano en el primero, bajo su atenta mirada, que ni agarrar la tarrina pude. Pero él, con toda la naturalidad del mundo te lo explica:

"Es que me siento tan sólo después de comer, que me pongo los Deportes con Manolo Lama y hasta que acaba de hablar no salgo de la cocina. ¡Cómo ya no coméis conmigo!"


"Es que está ahí el helado abandonado, tan sólo...¿qué le dejo ahí?"


Es decir, que la culpa de que no veamos las tarrinas de Ben&Jerry's es de mi madre, mía y de los demás alimentos que duermen en el congelador, por no ofrecer buena compañía. Y él, que sufre, lo hace por un bien superior. Y todavía tiene el morro de decirme, "no me hagas tartas que engordo"; porque claro, todos sabemos también que el helado dulcifica la figura.

7 comentarios:

Johnny R. dijo...

jajaja, lo que no se le puede negar es que es un fenomeno!! Porque las excusas se las curra, tu fijate lo que no hara algun dia por algo importante aqui mi amigo el pistolero mas famoso del Youtube...

Marta dijo...

Tu amigo el pistolero, que le "dan pena que los helados se queden solos" Te lo dice y se queda tan ancho, en fin...

Un besito Johnny!

mami dijo...

Yo li siento pero esto es herencia materna, y muy materna.

pilarin dijo...

Mariete yo estoy de acuerdo contigo,es que comer solo es taaaaan triste que algo habrá que hacer para endulzar la vida,despues de un arduo día de trabajo.Luego te tienes que dejar la vida en la clase de spining,eso sí.

Marta dijo...

Lo de "arduo" trabajo, pongámoslo en duda por favor, que es funcionario...

Mariete!! dijo...

Primero de todo, no soy funcionario, soy "casi" funcionario.
Segundo, Pilarin tu y yo lo sabemos, hoy de nuevo me he tenido que cortar para no acabar con el nuevo que he empezado...
Esta ahi llamandome mientras como...pasando frio en el congelador...

Marta dijo...

Pilar, que tampoco te engañe, que no ha comido más helado porque ya ha acabado con la mitad de la tableta de chocolate con dulce de leche...