martes, 19 de julio de 2011

Preciosas Bailarinas

Hace unos días, -la verdad que no se cuántos porque cuando se llega al verano se pierde hasta la cuenta-, leía yo una entrevista, o quizás veía un vídeo colgado en algún blog, -que también se pierde la atención en las fuentes de información-, a uno de los creativos de Mascaró, la famosa casa de zapatos menorquina. Mascaró comenzó a fabricar calzado en 1918, pero no sería hasta febrero de 2005 cuando, de la mano de su fundador David Bell, se lanzase al mercado su línea más dulce: Pretty Ballerinas. Sí, suspirad como yo, ¡qué os oiga!

La exclusividad era tal, que sólo podían ser adquiridas por Internet, cuando todavía no se llevaba hacer la compra en la red ni se conocía el término Paypal. Mister Bell decía en la entrevista que cuando le propusieron crear una línea sólo de bailarinas, compuesta por parejas con nombre de celebridades, se opuso y afirmó rotundo que eso no tendría éxito. A veces, hasta los ingleses se equivocan. Fue ponerle un par de las negras a Kate Moss y llegar el reconocimiento, sin más. Así es como yo las conocí, viéndolas en sus pies. Y desde entonces, son  objeto de deseo. Me encantan. Las hay sencillas, románticas y rockeras, de charol, piel y con strass.  Estridentes y discretas. Muchas de ellas, simplemente exquisitas.

Últimamente, no como tanto chocolate como me gustaría, pero a papá y mamá siempre les ha gustado regalarme caramelos, ¡como éstos! ¡Gracias por mi primer par de Pretty Ballerinas!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Menorquinas tenían que ser... :)

Marta dijo...

Poco a poco las voy domando, no te creas, que ya las llevo con menos dolores :P Pero sí, acertáis, me encantan tb las menorquinas :)