jueves, 27 de enero de 2011

Kafka, por fin nos conocemos

Tenía ganas de escribir algo, pero no sabía qué contaros...y tampoco es que lo sepa ahora, pero anoche recibí un mensaje encantador de Agustín y me animó a poner cuatro letras tontas por aquí. 

Ya sabéis que de vez en cuando leo. Sí, dejo de estudiar revistas y me dedico completamente a mi libro. Y digo que me "dedico", porque me pasa como con las películas: me meto tanto en la historia, que pueden llegar a cambiarme el estado de ánimo. El último libro con el que he disfrutado es muy pequeño, con letras enormes y grandes espacios. A veces, hay un dibujo que ocupa toda la página y los capítulos están numerados con las letras del abecedario, hasta que el autor se cansa y las pone todas juntas. Más o menos en la T. Cuenta una historia real sobre Kafka.

"Leo a Kafka". Suena hasta pedante. Pero una siempre tuvo curiosidad por ver a qué saben  sus libros, aunque no se atreviese nunca a escoger una de sus obras. Así que, me decidí por una que llevaba su nombre en el título, y acerté. No sé cómo escribirá este bohemio de las letras, pero si en realidad vivió la historia que Jordi Sierra i Fabra relata, este tipo me gusta.

"Parejas prematuras, parejas ancladas en el tiempo, parejas que aún no sabían que eran parejas, ancianos y ancianas con sus manos llenas de historias y sus arrugas llenas de pasado buscando los triángulos de sol, soldados engalanados de prestancia, criadas de impoluto uniforme, institutrices con niños y niñas pulcramente vestidos, matrimonios con sus hijos recién nacidos, matrimonios con sus sueños recién gastados, solteros y solteras de miradas esquivas, solteros y solteras de miradas procaces, guardias, jardineros, vendedores..."

Kafka y la muñeca viajera
(Jordi Sierra i Fabra)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno tambié lo he leido yo y me encantó

Alexandra dijo...

Ya sabes, uno de mis libros recondados!! Me encantó...