viernes, 31 de diciembre de 2010

Un año en resumen



Porque yo cierro el año bien. Lo cierro como todos, pero en mi caso coincide que sumo uno más a mi archivo personal. Ya os lo he dicho alguna vez, yo molo mogollón y brindo esta noche por mí, y por los que me acompañan. A mí eso de que se acaba el año no me va, yo celebro que me llega uno que estrenar. Y también soy muy chula, si entra un año impar, yo lo hago par. Y punto pelota.

Un año para olvidar muchas cosas, yo no digo que no. Pero también para recordar que nos despedimos siendo Campeones del Mundo. El año en el que me decidí e hice mis primeras croquetas, porque para irse a Argentina no necesitas tanto valor. Un mes de diciembre en el que no escribí Christmas, sino que los envié vía email y firmaron por mí. Pero mis mejores deseos permanecerán siempre. Un año en el que aluciné viendo una ballena a diez metros, y vi un tucán de verdad mientras descansaba las piernas en un autobús sudamericano. Un año en el que volví a enviar postales a mis amigos y familia, mientras ellos conseguían llenar mi puerta con las suyas.

Un año en que, por una vez, quise ser reportera deportiva y llamarme Sara. Doce meses para ver como mi prima más pequeña pasaba de llamar mi atención con una palabra indescifrable, para hacerlo con un perfecto ¡Marta ven! O para ver cómo mi padre no caía, sino que se ponía el delantal y lo volvía a colgar al final. Y ver a mi madre coger un avión durante más de 12 horas, sólo para venir a verme. Un mes de junio para ver cómo es mejor dejar el Spinning para otros, o ponerse encima de la blanca, la roja. Pero quitarse la primera, nunca. 

Un año para quemar la cámara que me regalaron mis tíos y salir en portada. Un mes de julio para ser víctima del overbooking y de la aduana norteamericana. Existe, no es un invento. Un marzo para bailar en el famoso Marilyn de Roma y un octubre para hacerlo en Caix, con el Río de la Plata detrás. Un año para poner más chinchetas en mi mapamundi particular, y recordar con nostalgia las que ya pusiste. Un verano para reírse a carcajadas con Toy Story 3 y pedir a quien haya allí arriba que Pixar no entre en quiebra en la vida. Un mayo para levantarse a las 06am y despedir al reparto de Lost, y un abril para escaparse a Sevilla.

Un año para hacerme adicta a la Blackberry y para ver a mis amigas ilusionarse por algo. Sí, un año en el que te despides de alguien, pero te das cuenta que sigues sin quedarte sólo, porque tú coleccionas mejor que nadie y sabes que tus cromos no son transferibles. Y algunas de esas despedidas, en realidad, van acompañadas de un nos vemos.

Un año en el que posé con un vestido de flores y un árbol de Navidad detrás. Además, estrené dos ordenadores y una cazadora de cuero que te mueres. Un noviembre para ponerse el bikini y bañarse en una piscina al aire libre. Y un enero para morirme de la risa con Spamalot. Una Semana Santa para volver y recordar, y no olvidarte de ella nunca. Para fotografiar.

Un viaje que compartí sólo con mi mochila, y en el que vi el mar Atlántico desde el otro lado. ¡Y en el que me obligaron a vestir otras camisetas! Un año en el que entrevisté a Gabilondo y fui a mi primer concierto de La Pegatina. Un año universitario para continuar con mi adicción al café y al cotilleo generalizado. Un día para pisar también Brasil, y muchos para conocer a más familia aún. 

Un año para seguir cultivando mi obsesión por todo producto televisivo creado por los yankees, y que aumenta más si cabe, la complicidad con mi hermano. Por eso, resumo con un vídeo (o vidéo, que también he aprendido un castellano paralelo): una serie que me acompaño en las siestas de verano en mi habitación y la canción favorita para mi 2010, porque con ella vuelvo al que fue mi rincón durante cinco meses.

2 comentarios:

Alexandra dijo...

Un año al que por fin le seguirá un enero con las dos al otro lado de la calle, interminables viajes buscando la banda sonora del año...
Feliz Cumpleaños y Feliz 2011 Amore!!

Anónimo dijo...

Marta -creo que te llamas Marta, mis disculpas si no me equivoco: Te escribo para pedirte autorización para usar una de tus fotos en una revista rosarina -Rosario, Argentina. La foto que queremos es una de las que tomaste los días previos al funeral de Néstor Kirchner, de los restos de la ceremonia. Por supuesto que si nos das permiso te corresponde un crédito dentro del staff como autora de la imagen. Espero tu respuesta por aquí o a mi correo: thejopers@hotmail.com
Saludos.
José