martes, 19 de octubre de 2010

Roberto sonríe

Atardecer en la Garganta del Diablo (Iguazú, Argentina) y una última foto que disparar. Leyendo un poema de Alfonso Ricciuto allí mismo, abrí el bolso y ví tu nombre. Así que se me ocurrió dedicársela a una de tantas sonrisas madrileñas que echo de menos. Porque lo confieso, soy fan de la tuya. Muchas felicidades desde una de las vistas más impresionantes que tiene Argentina.

Permite que tu alma sea saciada
Con la belleza impar de este paisaje
Que aunque el mundo recorras en tus viajes
Nunca podrás hallar como esto, nada.

El bien y el mal dinámico y cambiante
Encontrarás aquí, desde su nombre
Lleva en tu humilde corazón de hombre
Un mensaje verídico y constante.

Medita y siente la emoción profunda
Frente al antiguo y vibrante paroxismo
Que de brumas eternas se circunda
Y no intentes describirlo con tu voz
Solo inclina la frente ante este abismo
Que es el espejo de la palabra Dios.

2 comentarios:

Meska dijo...

Y no intentes describirlo con tu voz!

Marta, te echamos de menos.
Recuerdas que tienes una visita pendiente el próximo día 25 en aquella chocolatería de "Las Violetas" avenida Rivadaia 3899 para tomarte un buen té con unas deliciosas pastas, a ser posible de crema y chocolate.

Un besito enorme desde Lisboa.

Marta dijo...

Ya me han comentado que mañana hay reunión familiar en torno a un cocido...¡yo si que os echo de menos! Disfrutadlo...

un besito!
marta