miércoles, 20 de octubre de 2010

Pidiendo la hora

Una entrada porque sí, porque me apetece contároslo y no porque sea algo típico de la cultura argentina. Un episodio que puede pasarte en cualquier sitio, pero que exige estar lejos de una de tus casas en noche europea: el Bernabeu.

Primer parcial de una asignatura que para tí es repetida, casi íntegramente. Es lo que tienen los intercambios, que no coincide todo con exactitud y te toca demostrar que el notable del curso pasado fue puesto con justicia. Y de momento llevo algún "impecable", gracias a una columna sobre cómo la mujer debe seguir siendo una artista y demostrarle a su marido que trabajar en casa es igual de válido, o a una crítica del patético espectáculo que supone la televisión argentina.

Todos preparados para empezar a escribir y la profesora que se entretiene. Señora, que juega el Madrid, primer aviso. Ella advierte que no quiere un examen propio de la Walt Disney Corporation, y se entretiene tanto, que poco más acaba por contarnos el guión completo de Blancanieves y los Siete Enanitos. ¿Tanto le cuesta a un profesor dictar las preguntas y decir tienen dos horas?

El clásico europeo, señora. Segundo aviso. Nada, ella se empeña en captar nuestra atención en medio de la segunda pregunta, cuando tu hilo de pensamiento ya era demasiado frágil, para que la acompañemos a ver el patio de la Abadía que tenemos al otro lado de la calle. Señora, llevo casi tres meses viviendo aquí, y ya no sé qué iba a poner ahora...y verás que no llego al himno europeo.

Respiración profunda y concentración total. Yo tengo que llegar. Y otra vez la señora, que se me acerca y, como debe ser que le caigo simpática, me hace la siguiente apreciación: "Tengo frío, sueño...o calor no se, tengo hambre, quiero Sol...¡vamos, que estoy como un minero!"...¡¡Señora por dios, que quiero ver el partido!! Reconozco que algún aviso se me escapó demasiado alto, y me gané la inquisitiva pregunta de la profesora: "¿Te gusta mucho el fútbol no?"

Gracias que de repente, se le fue la cabeza no se si a Tombuctú o a donde, y decidió que ya no ibamos a escribir más, justo a las 15:45h hora local, a modo de susurros "¡Terminen ya!, ¡terminen ya!"...Ni lo dudé, que a mí los mensajes subliminales me hacen mucho efecto. Examen entregado pidiendo la hora, carrera hasta el sexto piso de la Residencia, donde los chicos me esperaban para que yo les invitase a ver lo que de verdad es fútbol.

Por cierto, este año seremos campeones.

2 comentarios:

Meska dijo...

Para mi gusto, esta es una de las mejores notas de este blog y no digo la mejor porque seguro que me sorprendes con algo... digamos distinto.
¡Enhorabuena! ¡fantástico!
Besos desde Salamanca

Marta dijo...

Se intentará sorprender...me alegro de que te haya gustado, me encantó correr en un examen para ver el juego del Madrid...este año sí...