lunes, 31 de mayo de 2010

Yo quiero...

Quiero servirme una copa de vino blanco a las 17h de un viernes y celebrar que ha llegado el fin de semana. Quiero que alguien me grite "¡necesito japo!" desde la cama, y que haya otra persona que se emocione con una tableta de chocolate blanco. Quiero pasar el dia de pique-nique en Buttes-Chaumont, y la tarde haciéndome fotos en los Champs Elysées. Quiero tirarme en Pont des Arts por la noche. Y quiero que alguien me proponga caminar dos horas bajo el sol para acabar tirada leyendo en los jardines del Sacre.

Quiero las resacas de hamburguesa y arroz con un capítulo de Friends tras otro. Quiero quedarme dormida viendo El Secreto, o que Fringe me impulse inevitablemente a la siesta. Quiero saber quién mató realmente a Marilyn Monroe.

Quiero un crêpe de Nutella mientras paso por delante de la Sainte-Chapelle y prometo, una vez más, entrar por la tarde. Quiero esconder los sombrerini en la lavadora y recibir un sms avisándome de que los Jardines de Luxemburgo ya han cerrado. Quiero enfadarme con Ambrosio y que me entiendan. Quiero canjear visitas por Ron e ir una vez más a la Place des Vosges. Quiero compartir mi obsesión con los cereales y que Arguiñano me enseñe cómo hacer Jamoncitos de pollo al curry. Quiero echarle maíz a todo y beberme una botella de Nestea de pêche de un litro cada tarde. Quiero que me llamen dulcemente Aurora por dormir como si hubiese entrado en coma, y despertarme con la tripa llena de estrellas fosforitas.

Quiero correr detrás de un tren corto del RER para llegar a tiempo a brindar mil veces con cada cerve. Quiero que un taxi me recoja y me lleve a cenar a un indio, para acabar andando con los tacones en la mano por Rue Rivoli. Quiero caminar como una ameba con mis colocs hasta la cama y que me llamen por Skype desde el sofá del salón. Quiero desayunos hipercalóricos y que los domingos nos acompañe Cristi.

Quiero estudiar en Café Lino y hacer footing por el Sena. Quiero ver capítulos de HIMYM en el RER camino a Poissy, y tener una cómplice para no salir de allí y hacer la fiesta en Appart City. Quiero ver de nuevo a tres histéricas gritar beaucoup de basto por las calles de París y ponerme de los nervios al entrar en cualquier rotonda con el coche.

Quiero tener una auténtica enciclopedia parlante en casa, que me traigan gallinas de chocolate por Pascua y ser las únicas que se abanican por la calle. Quiero que me propongan ir a clases de bailes raros, natación y miles de exposiciones, y que se quede en eso, en una proposición. Quiero que venga mi coloc fantasma para que yo coma un domingo y quiero volver a casa en un carrito de la compra mientras grabamos un completo documental sobre la vida parisina. Quiero que alguien en patines se cuelgue de mi Velib' mientras me lo cargo mentalmente.

Quiero dejaros uno de mis mensajes en el contestador del móvil diciendo que os echo de menos. Y que ya son cien entradas para recordar las mil historias que me habeis dado, y otras que vendrán, esperando coincidir con vosotros en alguna, en París, en Madrid o donde sea...

4 comentarios:

Marga Herrán dijo...

y decidir limpiar la nevera en un arrebato,justo antes de ver si hay algún lugar por menos de cicnco euros al que podamos viajar. Además, no te olvides que también es genial eso de comer en una terraza alternativa en plena acera de tu calle, o xq no, irte xq sí al vasco francés, aunque realmente el objetivo principal de la tarde fuese estudiar. Por otro lado, nunca está de más (ni de menos) decidir que es un buen momento para ir a la fête de la musique,con unas cervezas, una cámara de fotos y pocas ganas de volver a casa... También están muy bien esos días en los que machacas un video de Beyoncé, pensando que quizás el chinillo que tienen los de youtube poniendo los mejores temazos lo pueda quitar. Tampoco es mal momento, para en plena fiesta en tu propia casa decidir que no te termina de convencer el ambiente y que lo mejor que puedes hacer es largarte, subirte en un taxi y terminar tirada tomando el aire en plena plaza de bastille. (eso sí, para estar de vuelta una hora y pico después)... Las Velib´siempre fueron un gran invento, y que mejor opción que recorrer París de noche y sin mucho sentido de la seguridad vial (quejicas además de ilusos aquellos que creían que nuestras vidas corrían peligro)... y más y más historias que se (o no) podrían contar... total nunca es tarde para volver!

Marta dijo...

¡Ves! Mil cosas que me han faltado por poner...¡son tantas! Pero lo dicho, el abandono de la fiesta casera fue necesario, volvimos renovadas...y la Velib' del mejor turismo que yo he podido hacer por París...Y el descubrimiento del vasco va para largo...¡Fijo que volveremos! Un día nos pondremos serias y cuadradaremos agendas...
Un besito!

Anónimo dijo...

joooooo....que de recuerdos colocs!!!!

Fdo: el coloc fantasma XD

Anónimo dijo...

Me encanta!!
Ojalá sea capaz de escribir algo parecido, dentro de muy a mi pesar, muy poco.
Ti voglio bene!!