viernes, 26 de febrero de 2010

¿Bendito día los viernes?

Tengo muchos compañeros en la facultad. Los viernes en clase son peor que aburridos.
Ambos sintagmas son completamente veraces. No son una verdad única, pero el periodista. -en este caso yo-, ha cumplido con todas las exigencias de la diligencia debida. Tampoco son objetivos, pero desde el momento en el que Yo soy yo, y Tú eres tú, nada lo es. Por tanto, no cabrá alegato posible para pedir la rectificación de las afirmaciones referidas.

Y es que los viernes no son los días de las prácticas divertidas, en las que te envuelven en papel albal, (literalmente, hay pruebras gráficas que podrán ser presentadas como elemento de prueba ante un tribunal), ni en las que pierdes una hora tras otra en el laboratorio de avid y, menos aún, en las que toqueteas botoncitos en el estudio o no paras de pegar gritos. Tampoco son los días de las amenas clases teóricas; ¿pero tenemos alguna este semestre y yo no me he enterado?

No, al viernes le han nombrado el "día del derecho". Porque quien me diga que derecho a la información es una asignatura de periodismo por el mero hecho de que se inserte en su plan de estudios, miente tanto como aquel que me niege que yo esta materia ya la aprobe en segundo, pero entonces llevaba otro nombre.

Yo creo que los (siempre, siempre, siempre*) competentes encargados de elaborar los horarios en la URJC pudieron tener dos objetivos:

  1. Nombrar a los viernes, en realidad, "el día coñazo". Una carga teórica un tanto espesa. Un profesor novato al que hay que apoyar en cada afirmación, porque se nos pone nervioso. Y otro que a la que pone de los nervios es a Romero.
  2. Nombrar a los viernes, en realidad, "el día suculento". Suculento porque las tres clases que yo tengo te invitan a finalizar tu semana lectiva los jueves. Pero no, ahí está el que me pone de los nervios, que tiene un ojo clínico para quedarse con cada movimiento que emites.
Ante tales antecedentes de hecho, supongo que ya no extraña que yo me cuestione la supuesta beatificación de los viernes que defendía el año pasado, cuando directamente lo incluía dentro del fin de semana.


* ¿Judas no negó tres veces?

4 comentarios:

Francisco José Najarro Lanchazo dijo...

Jejeje, fue Pedro el que negó 3 veces antes de que el gallo cantase. Judas negó sin Me estoy leyendo tu blog entero.

Marta dijo...

¡Sí! ¡Simón Pedro! Seguro que a mí me lo explicaron un viernes...¡imaginate ahora que quitan la religión de las clases! SShh nadie se entera...

Bea dijo...

¡Oye, tía guapa!
Ya que sacas mi imagen en tu blog (sin mi consentimiento), qué menos que un "Echo de menos a Bea (la de la foto), que me acompañaba en ese duro trance" (subraya el pasado en acompañar si quieres... xD)

Marta dijo...

Jajaja...tengo los derechos de autor y Ramoncín no lee este blog. Y lo de echarte de menos, pues hombre, el "acompañaba" en aquellos días era todavía un "acompaña"...otra cosa es la desaparición posterior...Ahora, que la fac pierde sin tí, no te lo voy a negar tampoco...