jueves, 12 de febrero de 2009

Cenicienta entre 6 millones de otros

Este último miércoles fui arrastrada por Marga a una exposición en la ciudad del Sena. En realidad, no hubo mucha oposición por mi parte; el asunto parecía interesante: un periodista, la vuelta al mundo, 40 preguntas para 5000 entrevistas y 3500 horas grabadas en video, (no, no nos vimos todas). El resultado se presentaba entretenido: "6 milliards d'autres, comment ça marche?", y nada menos que en el mismísimo Grand Palais. Esto siempre presenta confusión, ¿cuál de los dos palacetes que nos encontramos es el "Grand" y cuál el "Petit"? Yo ya lo veo fácil, (hoy, seamos sinceros, que ayer dudé). Si llegas desde Le Pont Alexander III, es el que queda a tu izquierda. En cambio, si llegas desde Les Champs Elysées, queda a tu derecha. Y aún más fácil, Wiston Churchill acompaña el lado del "Petit", y el general Charles de Gaulle acompaña el lado del "Grand". (¿Paradoja?). Estoy segura que ya no os perdéis.

Las cinco de la tarde y yo no sabía muy bien cómo prepararme para el evento, no es que sea muy difícil, es un simple museo, pero acudir a uno de los barrios más pijos de París, acompañada de Marga que se pone como un "pincelito" para ir a trabajar, (y de la que no comentaremos su procedencia madrileña, !pero vaya¡). De negro y con tacones, nunca falla.

Entramos sin esperar cola, porque aún debe haber gente que no conoce el maravilloso mundo llamado "Internet", y su opción de "compra anticipada", que estoy dispuesta apostar que ya lo tienen hasta en el parking de la Vaguada.

Un paragüas con miles de retratos parlantes te recibe, para que tú te cobijes y empieces a entender las diferencias que hay, no sólo, entre culturas, sino entre países de la misma. Le Grand Palais, majestuoso por fuera y diáfano por dentro, ha sido decorado con chamizos de colores que animan su estructura de hierro y sus paredes blancas. Cada color te sumerge en algún concepto abstracto que, al final, acaba difuminándose en varios: Philosophies en Dieu, Nature, Progrés...o Rupture en Guerre, Pardonner. Debo reconocer que me costó un poco centrarme en el tema. Miles de retratos te cuentan qué piensan, mientras tú no paras de preguntarte en cuál de esos rincones del Palais se sienta Karl Lagerfeld a dirigir sus desfiles, si es que se sienta.

Entrar en algunas de las cabañas era toda una hazaña. Pues Marga y yo nos decidimos, nada menos, que por la de la guerra, la del genocidio de Ruanda...¡si es que somos de un alegre! Ahora, si me tengo que quedar con una creo que mi elección es clara: "Rêves d'enfants" (Sueños de niño).
¿Y que niña no ha soñado alguna vez con ser Cenicienta por una noche?, o por tres minutos, como lo fui yo. Comentando lo que nos parecía la exposición, nos disponiamos a salir, cuando el tacón de mi zapato decide quedarse atrapado en la puerta de Le Grand Palais...¿y qué hago? Mi padre siempre dice que ante todo debo comportarme como una señorita. Así que nada, esperar. Al final, un caballero parisino se agachó y me devolvió el zapato...pero en la vuelta a casa, ni carruajes ni príncipe, en Metro y con tu compañera de piso...eso sí, ¡estuve en casa antes de medianoche!


Nota*: Las fotos han sido cedidas por Marga!

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