sábado, 29 de noviembre de 2008

Le petit conte: Lorenzo, non plus que 1 heure

Había una vez una hermosa jovencita que estaba estudiando en el aslón de su modesta casa, cuando escuchó ruidos muy extraños en la cocina. A pesar de estar sóla, tuvo el valor de asomarse a ella, guardando-eso sí-, las mínimas medidas de seguridad: desplaamiento encima de una silla y la mano en la cara (que no sabemos hasta donde pueden saltar esos seres, y ya hemos dicho que la chica del cuento era muy hermosa)...¡Un nuevo inquilino! Lorenzo había llegado a chez-Bastille.


Durante varios segundos, ella se quedó delante de él, sosteniéndose la mirada. Momento tenso. Había que decidir quién ganaba esa vez...y esta hermosa jovencita siempre había sido muy ambiciosa. Respiró y con "calma" se subió al escritorio a esperar que pasara. Tuvo fe.


Una hora después ya no se oían ruídos. La visita de Lorenzo había sido breve, el pequeño roedor dormía para siempre. Mientras, la hermosa jovencita permanecía sobre su mesita...por si acaso.






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