martes, 25 de noviembre de 2008

La bréve histoire de Miguelito

Había una vez un pequeño ratoncito, al que llamaremos a partir de ahora Miguelito, que decidió "rester à Chez Bastille" durante un pequeño periodo de octubre-noviembre. Vivía en la cocina. Correteaba por el salón. Jugaba con la basura. Se dejaba ver muy poco y siempre sin previo aviso. Miguelito, ese no es comportamiento de un buen invitado. (Mentira, nunca lo estuvo)

Su primera visita duró poco: Llegó un sábado por la tarde, exploró velozmente el salón y se instaló en la cocina. Allí se sentía como en casa...(no te equivoques Miguelito, no fue nunca "tu" casa). ¡Pero qué mala suerte tuvo el pequeño roedor! Le sorprendimos paseando por las escaleras y, muerto de vergüenza, se fue. La despedida fue sonora y muy "festiva": ¡Qué de gritos!, ¡qué de saltos!, ¡qué de histeria! en el pequeño rellano de la casa de Rue Lacuée. Mientras, Miguelito giraba sin parar, anunciando que se iba.

Fueron muchos los que preguntaban por él, pero no había nada nuevo que contar...hasta que una noche de noviembre, ¡salió a saludar!:

Buenas noches-dijo Miguelito.

¿Qué hacemos?-gritaron las compañeras de piso subidas en las sillas.

¿Qué hay hoy para cenar?-preguntó el ratoncito expectante.

¿Qué coño hacemos?-repitieron ellas, con un tono de voz cada vez menos educado.

Tengo hambre-insistió él.

Las dos chicas, todavía en estado de shock, llamaron al hombre de la casa (el cuál, en ese momento descansaba en un tranquilo village del sur), quien se negó a compartir el piso con alguien que no pagaría ni un céntimo del alquiler. Ellas, sin embargo, conmovidas por la situación de hambruna del pequeño Miguelito, decidieron ofrecerle una ÚLTIMA CENA: Queso Camembert caducado hace dos semanas con guarnición (tampoco había que ponerse muy ecléctico con el asunto, comida sencilla). Una mesa impecable y servicio a domicilio, justo debajo del fregadero.

Miguelito cenó...o desayunó, ¿y sabéis qué? Miguelito murió.

La mañana siguiente fue un auténtico caos, el equipo al completo de CSI llegó a chez Bastille y se dispuso a realizar el reportaje fotográfico y recopilar toda clase de pruebas que pudiesen aclarar algo de este "triste" suceso. Secreto de Sumario.

Nota al pie 1: La publicación de las fotografías recogidas por el equipo forense ha sido prohibida por el juez de instrucción de este caso, pues podría afectar a la sensibilidad de los lectores.

Nota al pie 2: Al cierre de este post, se confirma la llegada de un nuevo inquilino a la casa parisina. Una de las compañeras, que se encuentra completamente sóla, ha perdido los nervios y no hace más que sugerirle a Lorenzo que baje a casa de su vecina Nicole, donde estará mejor atendido. ¡Que se acabe esto!

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