viernes, 24 de octubre de 2008

Oh My Gosh y el ritmo de la primera fila

16heures: Clase de droit du travail (traducido: un "tocho" increíble). El portable francés de Marta recibe un sms con, más o menos, el siguiente texto: Ce soir concierto en La Flèche D'Or, música indie...te apuntas?? Una, ante semejante proposición, no puede contestar otra cosa que: Allí que voy, estaré antes incluso que la primera... (que conste en acta que soy erasmus, haber ignorado este rendez-vous hubiese sido un insulto para todos mis compañeros becados; ¡vamos hombre, que asistan al gran acontecimiento tres "ex" y no vaya "la erasmus"! ).


A pesar de la magnitud del acontecimiento, Marga fija una regla: No vale arreglarse...Mentira! La media hora a Guanche en el baño no se la quita nadie! Al final de la noche llegué a preguntarme qué combinación lingüistica había gritado más esa soirée:


a) Oh My Gosh (estribillo de la canción más chula que pudimos disfrutar esa noche).


b) Venga Guanche date prisa, de verdad que nos vamos...Guanche diez minutos, Guanche tres...Guanche nos vamos! Este es nuestro propio estribillo diario, además que tiene coreografía y todo, consiste en dar vueltas sobre sí mismo en el espacio comprendido entre la entrada a la cocina (o zona común, que en esa casa sobra hasta el salón) y la "puerta friends", intentando no chocar unas con otras. Además, no se debe olvidar ir elevando el tono, para que nuestro tan trabajado estribillo no se convierta en algo tan terriblemente largo y repititivo como el discurso del Rey por Navidad, (aunque en este caso no existan langostinos en la mesa que poder degustar y si "surimi leader price", calidad erasmus).



Por fin en marcha! Llegada a la Flèche d'Or (lugar del evento) a eso de las 20heures pasaditas, nos habíamos retrasado más de media hora...con la de gente que habría allí dentro, tendríamos suerte si nos dejan pasar. Pasamos, y sin agobios. La cosa no pinta mal. Entramos al recinto cerrado atravesando las dos puertas. Anoto lo de las dos puertas para que entendais el por qué de nuestra sorpresa, pues lo que no nos esperabamos era que...¡cómo, quince personas!, y eso que somos benévolas y contamos a los camareros...quizás hasta esté exagerando con el número y hay que disminuir la cifra...Y nosotras metiéndole prisa a Guanche, si lo llego a saber me doy la segunda capa de rimmel.

¿Qué hacemos? Pues lo típico, parecer que nosotras ya sabíamos que no habría gente, que somos entendidas en esto de los conciertos en clubes parisinos e ir directas al servicio, como si tuviesemos pleno dominio del local. No saludamos a los camareros porque era más importante nuestra conversación acerca de si una doncella del siglo XVIII, atacada por un vampiro a lo Bram Stoker iba a ser un disfraz para Halloween demasiado elaborado, que tampoco queremos competir a saco con las francesas, que hemos venido a pasar desapercibidas.

Pasa el tiempo y allí lo más parecido a la temática indie de la noche era una chica rubia con un gorrito verde muy mono y ropa de andar por casa, eso sí, combinado con Converse...que me llamo la atención por eso, lo prometo.

El descubrimiento de la foto sin flash y una caña sin fuerza después, pero sólo una, y comienza el concierto: Lowline, y el tema empieza animarse...Eight Legs y el que se anima es el "chico rarito" de la primera fila. El local lleno y llega la actuación por excelencia de la noche: Man Like Me y...el "chico rarito" de la primera fila...Écoute-Ça!!

Bisous

1 comentarios:

Meska dijo...

Ma mère! ... et voilà que j'imagine tout cela que tu l'écrirais après être revenu de Flèche d'Or.
Qu'qu'une vie! et je que je m'ai passé toute la carrière en allant du Parc Lisbonne à l'Université entre la "Blasa" et les "46", après être sorti de la garde de Quatre Vents quand il était dans le service militaire.